Londres, un viaje pendiente

Londres

Ya estoy de regreso de mi viaje a Londres, la ciudad a la que “emigré” en el 97 y en la que pasé tres maravillosos e intensos años . Tras ocho años sin ir, la ciudad está más imponente que nunca, y he visto y disfrutado tanto que no sabría ni por dónde empezar a contarlo, con lo que tengo la impresión que de este viaje van a salir varios jugosos posts. Además, he tenido la inmensa suerte de tener un tiempo magnífico: bastante frío, pero nada que no resuelva un buen abrigo y un par de guantes, y la gran suerte de no tener nada de lluvia, incluso días con sol radiante. ¿Qué más se puede pedir?

De todo lo que he visto, que ha sido mucho, hay algunas cosas que me han llamado la atención:

La increíble mejora en la atención al cliente: todos los establecimientos tienen mucho personal, que está perfectamente orientado a hacer que la experiencia del cliente sea positiva. Así, en la entrada de las tiendas (los grandes establecimientos ubicados en las calles importantes) una persona te saluda y te pregunta si te puede ayudar. Lo mismo pasa en los bancos, y hasta en el aeropuerto. En los restaurantes y cafés hay mucho personal, ves una actividad incesante y apenas tienes que esperar a que te sirvan. Y cuando lo hacen, es con unos modales exquisitos y una amplia sonrisa. Es inevitable pensar en cómo se hacen todavía las cosas aquí en muchos sitios y establecer comparaciones…

La ciudad está plagada de cafés, bakeries y establecimientos para picar algo rápido y agradable. En cada esquina encuentras un sitio maravillosamente decorado donde tomarte un buen capuccino con un cake o un muffin. Por supuesto, la fiebre de los cupcakes también ha contagiado a los británicos (había que ver las colas en la sucursal de The Hummingbird Bakery en Portobello Road), pero lo más destacable en este momento es la moda de establecimientos con un diseño fabuloso (en los que invariablemente se da una mezcla de estilos rústico e industrial), comida sencilla y natural, y una deliciosa gama de tartas, bizcochos y pasteles, en los que hay grandes mesas compartidas, cocina a la vista, música cool y un ambiente joven y desenfadado. Un gran ejemplo de ello es Gail’s, con sucursales en todas las zonas trendy de la ciudad. Otra tendencia es la de los locales con una iluminación muy tenue, con una atmósfera intimista, en la que resulta reconfortante comer en un entorno sosegado o tomarse un té. Muy recomendables para recobrarse del ritmo frenético de la ciudad.

Los precios de comer o cenar en Londres han bajado escandalosamente desde la última vez que fui. Por 20/25 libras (unos 25/30 euros) puedes comer estupendamente, incluso en sitios de moda. Así que he disfrutado de lo lindo…

Ahora se pueden encontrar muchísimos establecimientos espectaculares súper especializados (en especias, comida japonesa, tartas decoradas, etc.) en los que encontrar de todo. Entras en un supermercado japonés y se te descuelga la mandíbula. Entras en uno indio y se te vuelve a descolgar. Claro está, que si entras en el de Marks&Spencer o cualquier otra cadena de supermercados te pasa lo mismo. ¡Qué forma de exponer el producto! ¡Qué variedad! Todo apetecible, maravillosamente envasado, en unas estanterías preciosas y con una iluminación acogedora…

La verdad es que los británicos no cocinarán mucho, pero es evidente que sienten pasión por la comida. Y hay una enorme cantidad de programas de cocina en televisión que ya me gustaría que llegaran a España. Y no me quejo, que con Canal Cocina y la Sexta con Chicote voy servida de momento. Pero no puedo evitar sentir un poquito de envidia…

Enlaces relacionados:

  • Londres: de libros y cacharros de cocina

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8 pensamientos en “Londres, un viaje pendiente

  1. Es una ciudad a la que he vuelto y volveria un millón de veces, me encanta cada rincón y cada lugar, visitar Londres es una experiencia maravillosa, besos

  2. Hombre, qué alegría me da leer comentarios positivos sobre el tema de la comida/gastronomía en Inglaterra. No imaginas la cara de felicidad que tengo ahora mismo. Casada con un inglés y habiendo vivido en Londres 7 de los 8 años que en total pasé en el Reino Unido, soy gran defensora de la gastronomía de este país y me crispa los nervios escuchar comentarios sobre lo mal que se come allí. Igual de mal que en España cuando el sitio en el que uno entra no es el adecuado. Porque seamos realistas, en todos sitios se come bien y mal. Ni siempre bien, ni siempre mal. Todo depende de nuestra elección.

    Hay una sección de cocina británica en mi blog que persigue limpiar el nombre de la gastronomía de este país tan profundamente querido por mí. Esto último no lo puedo evitar pero no creo que me cause ceguera a la hora de ver la realidad. Por eso me alegra tanto tantísimo leer tu entrada.

    Coincido al 100% en todo lo que escribes.

    Para mí, lo mejor del Reino Unido en materia de gastronomía, es la variedad de cocinas que se pueden encontrar y que son el resultado de la colonización de su imperio. Ya nos gustaría a muchos poder tener tanto entre lo que elegir.

    Ains, en un par de semanas me marcho yo a pasar las navidades con mi guiri-familia. Lo estoy deseando.

    Bss y perdón por el discurso. No me he podido frenar 🙂

    • Ja, ja, no sabía que tu eras otra anglófila. No lo puedo evitar, Londres (no conozco el resto de UK) tiene tantas cosas buenas que sería estupendo que nos fijáramos más en lo que hacen allí y menos en nuestro propio ombligo. Yo llevo años contraargumentando a los que dicen que allí se come mal, pero es que los que dicen eso son los que viajan con dos duros, se meten en sitios cutres, y dejan de propina diez peniques. Para mí, Londres es de las ciudades en las que mejor se come de toda Europa, y su oferta está muy por encima de la de Madrid o Barcelona. Otra cosa es que los precios de los buenos restaurantes sean aceptables para el bolsillo español, pero ese es tema para una discusión diferente. Y lo cierto es que hay un resurgir tremendo en todo lo que tiene que ver con la gastronomía. Yo he vuelto maravillada, y estoy deseando planificar algún viaje con amigas, sólo chicas, para pasar un fin de semana gastroturístico. ¿Te apuntas? 🙂 En cualquier caso, seguro que tú conoces muchísimos más sitios que yo, así que te pido un regalo de reyes: una lista con tus sugerencias, tanto de dónde comer como de dónde comprar. Que en mi próximo viaje voy a arrasar!!!!!
      Un abrazo!

  3. Pingback: Londres: de libros y cacharros de cocina… | Foodmorning

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  5. Pingback: Comer en Londres (II) | Foodmorning

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