Sopa en blanco

Sopa en blanco

El lunes empecé mal la semana. A pesar de que mi estómago es a prueba de bomba, me desperté con dolor de estómago y ese malestar característico de las infecciones intestinales. Supongo que sería algún virus, pero la suerte que tengo es que en el estómago no me hacen demasiada pupa.  Así que me tiré todo el día a base de jamón cocido, y cuando llegué por la noche a casa, estaba que me subía por las paredes, del hambre que tenía. Pero con el estómago así no se debe comer carne, ni huevos, ni lácteos, ni la mayoría de las cosas apetecibles. Sólo arroz blanco o pescadito hervido. ¡Bingo! La sopa que me hacía mi madre cuando era pequeña y me ponía mala llevaba esas dos cosas y estaba muy rica. Así que tiré de cuaderno de apuntes y rescaté la receta de sopa en blanco. Mi madre nunca le puso ni pimiento ni patata (yo tampoco), y no trituraba las verduras, pero yo encuentro que triturándolas se obtiene una sopa mucho más sabrosa y con una textura más aterciopelada que me encanta…

Ingredientes (4 personas)

  • ½ cebolla
  • 1 tomate mediano y maduro pelado
  • 6 ajos pelados y enteros
  • 2 zanahorias en rodajas
  • 1 patata (opcional)
  • 1 pimiento rojo (opcional)
  • 1 buen manojo de perejil
  • 1 hoja grande de laurel
  • 1 chorro de aceite de oliva virgen extra
  • 1’6 litros de agua
  • 500 gr. de pescada, merluza, o cualquier pescado blanco sin piel ni espinas
  • 120 gr. de arroz
  • Sal

Elaboración

Poner todos los ingredientes excepto el pescado y el arroz en una olla rápida, y hervir 8 minutos desde que suba la válvula.

Extraer el aire de la olla, y al abrirla retirar el laurel y el perejil. Triturar las verduras con una batidora de mano, y sazonar hasta alcanzar el punto deseado de sal.

Llevar de nuevo a ebullición, y añadir el arroz, removiendo un poco para que no se pegue al fondo. Bajar el fuego y cocer suavemente, removiendo de vez en cuando.

A los diez minutos de cocción del arroz, añadir el pescado, que previamente habremos cortado en trozos de unos 5 cm de ancho, y cocer entre 8 y 10 minutos más hasta que el arroz esté hecho.

Servir bien calentito, y luego al sofá con una manta bien suave.

Anuncios

6 pensamientos en “Sopa en blanco

  1. Ya somos dos las chicas fuertes, je je je. Tengo un estómago fuerte, y cuando me atacan los virus, pocas, muy pocas veces ponen su objetivo en el estómago haciendo mella en él y provocando los malestares típicos que como dicen las madres y abuelas hacen que te “vayas por arriba y por abajo”, ja ja ja, ¡qué gracia me hace esa expresión!

    Espero que a estas alturas ya estés recuperada; imagino que si te entró hambre por la noche, eso lo dice todo.

    La verdad es que esta sopita hace para cualquier momento. Imagino que si te resulta más sabrosa con los ingredientes triturados, es porque los sabores se reparten más homogéneamente.

    Un beso.

    • Fíjate si estoy recuperada que esta tarde me he marcado un cocido para zampármelo mañana. Con su chorizo, su tocino fresco, sus manitas de cerdo, sus puntas de jamón…. 🙂 Un besazo!

  2. Ana, esta sopa me gusta para cualquier ocasión. Yo no esperaría a estar pocha para prepararla y disfrutarla. Recuerdo una ocasión, durante un viaje de trabajo a Barcelona, que fui a cenar con un grupo de compañeros de trabajo a un conocido restaurante de Barcelona y pedí una sopa en blanco…con qué cara me miraron mis colegas, jajaja. Como si se me hubiera ido la olla !!! Y es que a mi me resulta un plato delicioso, una merluza bien cocida con un arroz caldoso a la verdura me parece un mamjar y donde esté este plato que se quiten muchos otros.

    Ese estómago a prueba de bomba yo también lo comparto. Rara es la ocasión en que me afectan virus o bacterias a la tripa. Debemos de estar hechas de la misma madera!

    Bss

    • Ja, ja, como Yolanda, y es que a los que nos gusta comer (con la excepción de Alfredo, que el pobre tiene un estómago de lo más tontucio) no nos da la gana de que se nos fastidie el estómago. Que nos toquen las cervicales, que nos duela la cabeza, que nos acatarremos… todo menos tener que privarnos de lo que más nos gusta!

      Y tienes toda la razón en cuanto a la sopa, no hay que esperar a ponerse malo para hacerla. Pero es que hay tantas cosas que tengo olvidadas… poco a poco las iré rescatando de mi cuaderno de recetas

  3. Bueno, bueno. A cualquier cosa le llamas sopa. Parece que estas hablando de un platito para enfermos, y esto es un señor “guisote”, hecho y derecho. Tiene que estar buenísima.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s