Sopa de coliflor y queso (o cómo hacer que tus hijos coman coliflor)

Crema de coliflor y queso

Esta es otra de las perlas de libro de Jamie Oliver: Escuela de cocina. Voy probando recetas y he de reconocer que el libro está muy, pero que muy bien. Esta da resultado fantástico, si tenemos en cuenta el poco esfuerzo y tiempo de preparación que requiere, además de ser bastante baja en calorías (si no empezamos a añadirle cosas perversas), y muy barata, así que os la dejo con unas ligeras variaciones. ¿Tienes hijos que odian las verduras pero adoran las sopas? Pues diles que es una crema de pollo con queso y ponles un buen plato de crema de coliflor delante. Magia potagia….

Ingredientes (para 4 personas)

  • 1 zanahoria
  • 1 penca de apio
  • 1 cebolla medianas
  • 1 diente de ajo
  • 450 gr de coliflor
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 150 gr de queso cheddar
  • 1 cubito de caldo de pollo o vegetal
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • 1/2 cucharadita de mostaza inglesa
  • Opcional: nuez moscada

Elaboración

Pela y corta las zanahorias en rodajas. Corta los extremos del apio, lávalo, retira las hebras más duras, y córtalo en juliana. Pela y pica las cebollas y el ajo. Lava la coliflor y córtala en rodajas de 1 cm. de grosor.

Pon a fuego moderado una cazuela, y echa un par de cucharadas de aceite de oliva. Añade todos los ingredientes picados, y revuelve muy bien con una cuchara de madera. Deja que sofrían 10 minutos con la cazuela medio tapada, sin ajustar la tapadera, hasta que la zanahoria se haya ablandado y la cebolla se haya dorado un poco.

Raya el queso sobre un cuenco, y resérvalo.

Pon en una jarra los cubitos de caldo y vierte encima 900 ml de agua hirviendo. Remueve hasta que se hayan disuelto los cubitos, y a continuación viértelo todo en la cazuela sobre las verduras. Revuelve bien y espera a que rompa el hervor. Baja el fuego y deja cocer a fuego medio durante 10 minutos con la tapadera puesta.

Pasado ese tiempo, retira la cazuela del fuego. Sazona con sal y pimienta y añade el queso y la mostaza. Utiliza una batidora o licuadora (o el vaso de la Thermomix) para triturar todo hasta que quede uniforme y suave.

Reparte en los cuencos de servir y ralla un poco de nuez moscada por encima si te apetece. Quedará buenísima si le echas por encima un poco de beicon frito bien crujiente.

Notas

Puedes usar un tetrabrik de caldo de verduras o de pollo en lugar del cubito de caldo. Ponlo a calentar mientras se pochan las verduras, y tardarás muy poco tiempo.

Te recomiendo que no eches todo el caldo de una vez. Es mejor reservar un poco, triturar, y si ves que está muy espesa, añadir más caldo hasta dar con la textura deseada.

Yo no tenía mostaza inglesa, que además tiene un sabor muy fuerte, así que usé mostaza de Dijon, y en lugar de media cucharadita, acabé poniendo una cucharada sopera. Es insólito, pero le da un sabor estupendo.

En cuanto al queso, es evidente que no es necesario usar cheddar. Utiliza cualquier queso semi curado o curado que te guste, pero asegúrate que es un queso lleno de sabor, para levantar la suavidad de la sopa.

Y si te gustan las cremas espesas, no eches todo el caldo, y acompaña con unas rebanadas de pan ligeramente tostado con un poco de aceite o de mantequilla. Ufffff…

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Jamie Oliver: Escuela de Cocina

La verdad es que cuando hace dos días fui a mi librería habitual y vi este libro, no me pude resistir. Como todos los libros de Jamie Oliver, al que no frecuentaba pero juro que lo haré religiosamente a partir de ahora, es una obra llena de fotografías. Enormes, increíblemente atractivas, y que te impulsan a cocinar como un poseso. Llegué a casa, abrí el libro, y me quedé con él hasta la una de la madrugada, incapaz de soltarlo, leyendo cada receta, pues todas son apetecibles, tradicionales pero con el “toque Jamie”, y perfectamente descritas. Jamie te lleva de la mano aunque seas un principiante, de modo que el resultado final sea con toda seguridad brillante.

Mediante este libro, Jamie pretende enseñar a cocinar a todos aquellos que no saben (está pensado para el público británico, cuya dieta habitual se basa en platos precocinados), o mejorar las habilidades de aquellos que se desenvuelven un poco en la cocina.

Y fiel a ese principio, pide a los lectores que aprendan al menos una receta de cada capítulo y la pasen a cuatro personas, con el compromiso de que éstas a su vez la sigan pasando a más gente. De esta forma, espera que la gente se anime a cocinar y se dé cuenta de que hay una gran variedad de recetas muy sencillas y rápidas, con unos resultados espectaculares. Desde ya os aviso que iréis viendo estas recetas en mi blog, primero por colaborar con Jamie en la labor de extender su mensaje, y después porque son realmente atractivas y sencillas.

No se trata de recetas gourmet, sino de esos platos que podemos hacer en el día a día. Eso sí, como el libro está enfocado a la población británica, incluye muchas de las recetas que se consumen habitualmente allí, como currys, pasteles de carne, asados, y sopas contundentes. Todo tradicional, pero increíblemente atractivo a la vez, con explicaciones paso a paso, y ofreciendo distintas alternativas para finalizar muchos de los platos.

Aún no he cocinado nada, pero estoy segura de que éste se va a convertir en mi libro de cabecera por una larga temporada…

Precio: 32 €